Cómo cerrar la brecha de género en el sistema financiero

julio 15, 2021 9:30 am

1 de cada 15 personas en la dirección general del sector es mujer, mientras que representan 67% de todo el personal de apoyo.

Mariuz Calvet, directora de Sustentabilidad e Inversión Responsable de Grupo Financiero Banorte, asegura que la adopción paulatina de medidas a favor de la diversidad en el sector financiero es un reflejo de lo que sucede en el mundo. “Se ha logrado entender que incluir más a mujeres brinda diversidad y una muestra más extensa del pensamiento que hay afuera. Y también más espacios para la innovación, pues las mujeres tienen ideas frescas y que, en comparación con las de los hombres, no han sido escuchadas”, afirma.

En Banorte por ejemplo, la mitad de la plantilla son mujeres. En el caso de los puestos directivos el porcentaje baja a 21%, pero la empresa se ha fijado como meta llegar a 35% en cinco años y a 50% en diez. Gracias a ello, han aparecido como banco en el Índice de Equidad de Género de Bloomberg en 2017, 2018, 2019 y 2020.

Los inversionistas también han entendido que su dinero es más rentable a largo plazo con el insight de las mujeres. En Europa existe el ETF Lyxor Global Gender Equality, un instrumento de inversión que replica al índice Solactive Equileap Global Gender Equality, el cual pondera a 150 empresas a nivel mundial que obtienen una puntuación alta en igualdad de género de acuerdo con los 19 criterios. Entre ellos se encuentran la igualdad de género en el liderazgo y en la fuerza laboral, igual compensación y equilibrio entre la vida familiar y laboral, políticas que promocionen la igualdad de género y compromiso con la transparencia y responsabilidad.

Sin embargo, los efectos económicos de la pandemia han retrasado dos de los más grandes pendientes con las mujeres: la paridad y el acceso a instrumentos financieros, señala Calvet, debido a que las mujeres salieron en mayor proporción del mercado laboral formal y también porque, como mayores gestoras del ahorro, sus parejas también fueron separadas de sus empleos.

La proporción de mujeres que ocupan un puesto de trabajo en la industria financiera en el mundo sigue siendo baja: 1 de cada 15 personas en la dirección general es mujer, mientras que representan 67% de todo el personal de apoyo, de acuerdo con el estudio ‘Lograr un liderazgo con equilibrio de género en los servicios financieros, de la Alianza Financiera para las Mujeres, publicado en 2020.

Leticia Robles, directora de relaciones institucionales y sostenibilidad e impacto de la fintech Konfío, achaca a los sesgos de género, en primer lugar, y luego a la poca sensibilización respecto a las necesidades de flexibilidad que tienen las mujeres a que el sistema financiero haya sido masculinizado desde su creación. Es consciente de que aunque las fintech están abriendo brechas en términos de inclusión, aun se arrastran prácticas hacia este sector aún en gestación y desarrollo.

“Muchas veces tenemos que sensibilizar a los mismos directivos sobre la importancia de empujar una mayor representación de las mujeres, porque ellos mismos vienen de un sector en el que están acostumbrados a que sean puros hombres”, dice.

El problema de la poca representación de mujeres en la toma de decisiones no sólo afecta a quienes se desempeñan en el sector, también reduce las posibilidades de que compartan su perspectiva, experiencia y conocimientos en el diseño de productos financieros; por ejemplo: existe una brecha en el acceso a productos de mujeres y hombres en México, pero ésta es mayor en las mujeres, pues 52% de las mujeres cuentan con al menos un producto financiero, por debajo de 72% de hombres, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera del Inegi de 2018.

Por eso, la Alianza propone el desarrollo de estrategias enfocadas en las mujeres, tanto al interior como exterior de las instituciones financieras. “No solo deben cambiar su cultura, sino también gestionar de manera proactiva su cartera de talentos femeninos, como contratar, capacitar, ascender y retener a las mujeres, para desarrollar un sólido conjunto de candidatas de liderazgo”, apunta el informe.

Además, la banca tradicional ahora vive con la naciente, pero pujante, competencia de las fintech, que tuvieron un crecimiento de 50% de usuarios activos, en comparación con 35% de los bancos en 2020, según la agencia consultora.

Pese a todo, Mónica Martínez, directora de Servicios y Marketing de BanCoppel, asegura que la banca ha evolucionado. “Con el paso del tiempo vi oportunidades para levantar la voz y dar mis ideas. Conforme participaba más, mis ideas fueron mejor recibidas y también fui reconocida. Y aunque sé que no es el caso de muchas mujeres, es posible el crecimiento en la banca”, dice la ejecutiva, con 25 años de carrera.

Con ese fin, menciona que programas como las mentorías son una herramienta al alcance de la mayor parte de los equipos de trabajo. Pero aún más, destaca la importancia de establecer objetivos de participación -apoyados en cuotas de género- para garantizar el crecimiento de mujeres dentro de la estructura organizacional y buscar servicios que atraigan a más mujeres.

En el caso de BanCoppel, más de 60% de clientes son mujeres, algo positivo para el banco, pues ellas tienen un perfil de riesgo mejor que el de hombres. “Una mujer tiene una mejor administración de sus recursos, mejor récord de préstamos personales, menos nivel de morosidad de pago y suelen abrir más cuentas de ahorro”, señala.

Sobre el diseño de productos especializados en mujeres menciona los seguros de cáncer de mama y uno adicional que, aunque no está dirigido a ellas, sí suelen contratar más, como el seguro de educación para los hijos.

¿De qué manera cerramos la brecha?

Christine Chang, directora de Estrategia y Desarrollo Corporativo de Cuenca, fintech que se dedica otorgar servicios financieros de forma más flexible, afirma que la tecnología, asociada a la mayor innovación y creatividad, da la posibilidad de atraer a más personas que la banca tradicional se ha demorado en incorporar, entre ellas a las mujeres.

Y la ventaja que tienen las fintech, sostiene, es que están buscando captar a todo un mercado que no ha entrado al 100% a la banca tradicional. En México, sólo 33% de las mujeres tienen una cuenta bancaria, mientras que para los hombres el porcentaje sube a 41%, de acuerdo con datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

“Todas las fintech son distintas y también tienen la ventaja de que suelen estar más enfocadas en el usuario. Así, las necesidades que tienen las mujeres que se acercan a nosotros se resuelve”, dice sobre la desconfianza que las mujeres expresan a utilizar servicios financieros, al desconocimiento técnico para ello y a la carencia de ingresos misma.

Fuente: https://mujeres.expansion.mx/actualidad/2021/07/12/como-cerrar-la-brecha-de-genero-en-el-sistema-financiero

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