Saldo financiero de la pandemia: recomposición de los riesgos y capacidad de liquidez económica

julio 15, 2021 11:26 am

La pandemia del Covid-19 generó retos y riesgos en el sistema financiero mexicano durante 2020 cuyo impacto continuó en 2021, mismos que han sido recogidos en el Reporte de Estabilidad Financiera del primer semestre de 2021 en el que se plantea que la velocidad de aplicación de la vacunación, la aparición de nuevas cepas y la efectividad de las vacunas a éstas, así como lo hábitos que haya asumido la población serán factores claves para regresar de manera completa a la actividad económica. Pero no sólo eso, también son fundamentales las condiciones en las que las entidades financieras están haciendo frente a la coyuntura.

En 2020 hemos vivido la pandemia más severa de la que tengamos memoria. En términos económicos, las empresas, grandes, medianas y pequeñas, así como los individuos que las conforman han enfrentado las consecuencias de diversas formas. Algunas, las menos, han sido más resilientes y han podido regresar a la “normalidad” o “nueva normalidad” de una manera inusitadamente rápida para el impacto sufrido; otras, se encuentran en un momento de reinvención porque sus negocios han cambiado significativamente y sus clientes, inclusive, demandan nuevos productos o servicios sobre una base tecnológica que quizá no se tenía y, por ende, las formas y estructuras de trabajo se han transformado.

En la parte financiera, tenemos a los sectores formales los cuales, aparentemente, no tuvieron tan trastocados sus estructuras y están listos para seguir prestando más agresivamente, sin considerar que el crédito se ha ido contrayendo de manera muy importante, ya sea porque los actuales clientes han tenido problemas para sortear sus condiciones —y no ven necesario obtener un crédito ante las tasas actuales y prefieren negociar con clientes y proveedores para encontrar la forma de financiarse mejor—, o porque los negocios han quedado tan afectados que ya no pueden continuar pagando sus créditos bajo las condiciones actuales y han solicitado reestructuras y renovaciones que han estado sujetas a otras condiciones, las cuales normalmente son menos favorecidas que las condiciones previas.

Por estas situaciones es conveniente revisar donde estamos parados para poder contextualizar los posibles riesgos y dificultades en la recuperación económica y, en consecuencia, empresarial.

Condiciones Macro Financieras

En el 4T-2020 y en el 1T-2021 la actividad económica global siguió recuperándose, en tanto que las proyecciones de crecimiento de la economía mundial para 2021 y 2022 se han revisado al alza. En lo que va de 2021, los mercados financieros internacionales han mostrado un desempeño favorable, no obstante que en febrero y marzo se observaron episodios de volatilidad asociados a los aumentos de tasas en Estados Unidos como resultado de los estímulos fiscales. En las economías emergentes, los flujos de inversión se han recuperado, mientras que las tasas de interés de mediano y largo plazo se han visto presionadas y los tipos de cambio han registrado volatilidad. En México hace escasos días, el Banco Central ajusto un cuarto de punto su tasa para quedar en 4.25 por ciento.

En cuanto al comportamiento de los mercados financieros nacionales su condición es favorable; sin embargo, aunque el sistema financiero continúa mostrando resiliencia y las remesas sigue rompiendo récords —situándose en máximos históricos (un monto de 4,514 millones de dólares) desde 1995— y son uno de los principales “salvavidas” para nuestra economía, aún persisten algunos riesgos que podrían afectar su funcionamiento.

Riesgos al sistema financiero

Los indicadores de riesgo agregados que el Banco de México incluye en el reporte mostraron un menor estrés financiero en los últimos meses, pese al incremento en la volatilidad en los mercados de renta fija y cambiario registrada a inicios de 2021. Por otra parte, los resultados de la encuesta semestral levantada a los directores de administración de riesgos de diversas instituciones financieras, respecto a los factores que pudieran producir un evento sistémico, mostraron las principales preocupaciones en cuanto a los riesgos financieros externos, los riesgos financieros internos y los riesgos no financieros.

En los primeros, el deterioro de mercado es el riesgo más mencionado (el % de respuestas disminuyó respecto al informe previo), seguido por las políticas proteccionistas (aumentó) y los ajustes desordenados en tasas de interés (aumentó); en los segundos fueron el deterioro en las perspectivas de crecimiento (disminuyó), las finanzas públicas (aumentó) y la calificación crediticia del país (disminuyó); y en los terceros, los riesgos políticos, geopolíticos y sociales mostraron el mayor número de respuestas (sin cambios respecto al reporte previo), seguidos de un rebrote de la Covid-19 (aumentó) y los riesgos cibernéticos (aumentó).

En cuanto a la magnitud de la probabilidad de que ocurra un evento que afecte el buen desarrollo y funcionamiento del sistema financiero, se encontró que la proporción de instituciones con la percepción de una probabilidad alta de que ocurra un evento sistémico disminuyó para todos los plazos (corto, mediano y largo), en relación con el reporte anterior.

En los tres plazos considerados, aproximadamente la mitad de las instituciones considera que la probabilidad de ocurrencia de un evento sistémico es media. La proporción de instituciones que tienen una expectativa de aumento adicional en los riesgos de crédito, operativo y liquidez en los próximos seis meses disminuyó respecto al reporte anterior y casi dos tercios de los encuestados consideran un aumento en la expectativa de riesgo de mercado en tasas.

Pruebas de estrés a la banca múltiple en México

El Reporte de Estabilidad Financiera del primer semestre de 2021 incluye pruebas de estrés con la finalidad de analizar si la banca comercial podría seguir manteniendo niveles de capital por encima de los requeridos por la regulación. Dentro del ejercicio, se consideran tres escenarios macroeconómicos consistentes con los riesgos macro financieros presentados; además, se incluyen tres escenarios históricos que permiten evaluar la resiliencia de los bancos ante episodios de crisis ya observadas.

Es importante mencionar que este ejercicio no considera las posibles acciones de mitigación o los cambios de comportamiento que podrían adoptar las instituciones o reguladores ante la ocurrencia de los eventos de estrés simulados; por ejemplo, los bancos no hacen ajustes en sus posiciones de derivados, reportos ni a sus carteras a lo largo del horizonte de estrés, ni realizan aportaciones de capital o cambios en su estrategia de negocios. Por su parte, los reguladores no toman ninguna medida correctiva ni otorgan facilidades que permitirían mitigar los choques. Las proyecciones inician en marzo de 2021 y concluyen en marzo de 2024.

En cuanto a la situación de la liquidez de la banca múltiple, se determinó el número de días que un banco puede hacer frente a sus obligaciones mayoristas haciendo uso solamente de los activos líquidos disponibles.

Al cierre de abril de 2021, 8% de los bancos (2.49% de los activos totales del sistema) presenta un rango de cobertura de obligaciones menor a 20 días. Y un 14% (2.9% de los activos) una cobertura menor a 30 días. De manera adicional, se realizaron pruebas de estrés de liquidez con el objetivo de evaluar si la banca múltiple cuenta con suficientes activos líquidos para enfrentar sus salidas netas de entradas, en periodos de estrés de 30 días de acuerdo con escenarios históricos, y se evalúan las potenciales salidas e impactos en activos líquidos.

Es importante mencionar que derivado de la pandemia la severidad de las pruebas de estrés ha aumentado, ya que desde marzo de 2020 algunas instituciones han experimentado salidas de depósitos históricamente relevantes. Los resultados de las pruebas sugieren que la mayoría de las instituciones, las cuales representan 95.8% de los activos totales del sistema, cuentan con recursos líquidos suficientes para hacer frente a periodos de estrés por al menos 30 días; también que el sistema financiero mexicano continúa mostrando resiliencia y cuenta con una posición en general sólida, lo que le permite estar en posibilidad de contribuir a la recuperación económica.

No obstante, persiste la incertidumbre respecto a los efectos de la pandemia sobre la cartera de crédito de los sectores más vulnerables o acreditados cuyos ingresos han sufrido las mayores afectaciones. Para las instituciones de la banca múltiple los riesgos de liquidez y de mercado han disminuido desde diciembre de 2020. En contraste, el riesgo de crédito se ha mantenido elevado, incluso se ha incrementado en el margen, lo cual se asocia a los efectos de la pandemia en la capacidad de repago ante la afectación heterogénea entre sectores de la actividad económica.

Para otros intermediarios financieros, en algunos casos, han aumentado los riesgos de fondeo y, en mayor medida, los de crédito. A nivel agregado, se mantienen acotados. Ante el entorno actual, el Banco de México ha determinado extender la vigencia de las medidas financieras implementadas en 2020, con un horizonte de reducción gradual. Las medidas incluyen: provisión de liquidez, fomentar un comportamiento ordenado de los mercados financieros y fortalecer los canales de otorgamiento de crédito.

A más de un año del inicio de la pandemia de COVID-19, el sistema financiero mexicano continúa mostrando resiliencia y cuenta con una posición, en general, sólida que le permitiría contribuir a la recuperación económica. No obstante, los riesgos asociados a la evolución de la contingencia sanitaria siguen figurando como los más relevantes para dicho sistema y para las empresas grandes, pequeñas y medianas, las cuales, dependiendo de las reestructuras que hayan hecho los bancos es que sabremos en el futuro próximo si la viabilidad de muchas de ellas es algo sostenible, o si solo se difirió la agonía en el entorno descrito en el Reporte de Estabilidad Financiera del país.

*El autor es vicepresidente de Política Regulatoria de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/revistaimef/Saldo-financiero-de-la-pandemia-recomposicion-de-los-riesgos-y-capacidad-de-liquidez-economica-20210714-0055.html

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